foto Sebastian Xol y Lucinda Morales, Aldea Las Barrancas, San Juan Ostuncalco, Quetzaltenango, foto cortesía de fecceg

 

 Crisis del precio del café no nos afecta

Hemos consolidado un mercado justo fuera de la bolsa

San José, 14 abr (CSF).- El precio del café ha caído en un 50% desde el 2014 y se encuentra en mínimos desde el 2004 llegando a este mes de abril a USD 0.90 la libra.

Pese a la baja, la industria del café continúa creciendo, generando ingresos de alrededor de USD 250 mil millones anuales a las corporaciones que controlan el mercado. Mientras los productores perciben solo entre el  6 y 10 % de dichas ganancias, con costos de producción que suben, ausencia de capital de inversión para renovar plantaciones, mejorar tecnología y productividad; y sin extensión para ser resilientes al aumento de la temperatura, las fuertes lluvias, sequías prolongadas y las plagas;  Esto empeora si sumamos la fuerte presión que existe sobre los recursos de la tierra y la falta de mano de obra rural.

Esta realidad ha llevado a los países productores a encender las alertas de una eventual crisis humanitaria, si la industria no eleva el precio de venta. Pero ¿qué habría provocado la caída del precio de bolsa?. Al parecer una sobreproducción de café en Vietnam y Brasil - primer y segundo exportador de café del mundo respectivamente - y un número de corporaciones en Suiza que -a decir de expertos - estarían controlando el mercado mundial con precios 74% más baratos de cuando se firmó el Acuerdo Internacional de Café de 1983 que fijó en USD 1.20 - 1.40 la libra.

De momento la crisis no es para todos

Esta industria es sostenida por 25 millones de familias productoras, pero hay que decir que esta crisis no impacta a todas las organizaciones de productores. Al menos de momento no ha impactado a las cooperativas del colectivo sin fronteras. Esto porque las cooperativas han logrado desmarcarse del precio de bolsa, mediante relaciones comerciales de confianza de largo plazo basadas en la calidad, que favorecen aspectos sociales y ambientales, sabor en taza y trazabilidad del producto. Plus que les permite alcanzar precios por encima del precio de bolsa de hasta + USD 2.40 por libra en el caso de la organización de productores de Costa Rica y hasta un + USD 2.50 para el caso de la de Guatemala.

Captura de pantalla 2019 04 17 a las 8.52.39 pEn el caso de la peruana Norandino su gerente Santiago Paz señaló que la cosecha 2019 está asegurada y que continuarán con las ventas. Desde la feria de cafés especiales SCAA de Boston, Paz dijo que Norandino tiene una situación privilegiada y que el prestigio forjado a nivel mundial les permite continuar asegurando buenos precios y encontrar y afianzar más mercados. Por ello estamos aquí, buscando más compradores y más mercado para todos nuestros productores, subrayó. Paz es un líder reconocido entre los productores de pequeña escala y gerente de una de las empresas rurales asociativas más exitosas del Perú, a la que la crisis del café parece no afectar.

Por su parte el productor costarricense y presidente de la Asociación La Alianza, Minor Corrales, señaló que a día de hoy las familias productoras no están siendo afectadas  por precios bajo de la bolsa. Nuestro café no se vende por un diferencial de bolsa sino que hemos logrado un mercado con justicia en el precio y con compradores que toman en cuenta otros aspectos, indicó. Añadió que las relaciones comerciales de largo plazo con compradores que visitan las fincas ha permitido a La Alianza justificar el por qué de sus precios, logrando conciencia en los compradores de que sí es necesario pagar el precio fijado por los productores.   

Sin embargo Corrales es cauto y dice no estar seguro de por cuanto tiempo más pueda mantenerse esta situación, pues al otro lado hay cafés de bajo precio que podrían llevar a tostadores - por un tema de competencia - a sacrificar calidad por precio.

En Guatemala el gerente de la Federación Comercializadora de Cafés Especiales de Guatemala, Fecceg, Juan Francisco González, dijo que el precio de bolsa no tiene ninguna influencia sobre los costos de producción, ni sobre el esfuerzo que hace el productor en el campo. Nuestro nicho de mercado es distinto. Trabajamos en un escenario de mercado de relaciones de largo plazo y solidario; un mercado que compensa la calidad de cafés especiales que producimos y donde tenemos precios que van desde USD 1.60 por libra a USD 1.90, USD 2.25 y hasta USD 2.50 la libra, acotó González.

La crisis y el reto del Comercio Justo

En este contexto de crisis hay quienes consideran que el Comercio Justo debe entrar a tallar y coadyuvar en la necesidad de mantener a los productores más desfavorecidos dentro del mercado. Como Santiago Paz, quien considera que la crisis es un reto para el Comercio Justo, para abrir nuevos mercados y nuevas conciencias que permitan a los productores organizados acceder a mejores precios, les asegure cubrir sus costos de producción y puedan seguir viviendo dignamente de su trabajo y de su tierra.

El Comercio Justo, agrega Paz, nació para ayudar a los pequeños productores y no puede abandonar su misión y quedarse cruzado de brazos implorando a la industria que pague un precio más alto, porque no lo hará. Alertó que caso contrario esta crisis arrinconará a los productores y los llevará a convertirse en cultivadores de coca y otros cultivos prohibidos, los cuales retribuyen ingresos rápidos y fáciles, pero que son ilícitos y que atentan contra la seguridad.

Sobre el rol del Comercio Justo de facilitar el acceso al mercado a los productores más desfavorecidos Corrales dijo que los principios que dieron origen al Comercio Justo han ido cambiando. Y que si bien es cierto gracias a la certificación de Comercio Justo las organizaciones de productores pueden obtener financiamiento para la cosecha, a veces esta prerrogativa se convierte en un costo para los productores, porque el comprador en lugar de hacer el adelanto para la cosecha lo que hace es entregar una carta de intención de compra para que una financiera preste el dinero, haciendo que el productor sea quien asuma luego el pago de los intereses. Situación que revela una parcial auditoría por parte de la certificadora que debilita a las organizaciones de productores en lugar de fortalecerlas.

Escuche - Minor Corrales

Escuche - Juan Francisco González 

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